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¡Cambiemos la narrativa migratoria!



César Muñoz

Arianne Martín

La migración es inevitable. Por muchas vallas, muros, concertinas o trabas administrativas que queramos ponerle, siempre ha estado, está y estará presente entre los seres humanos. 

Es hora de que lo aceptemos y cambiemos la forma en que abordamos esta realidad, la forma en que hablamos sobre la migración. Empecemos por el principio. Todas y todos estamos aquí hoy gracias a unas personas que hace decenas de miles de años en algún lugar de África decidieron migrar, decidieron salir de sus asentamientos en busca de tierras más fértiles, de un clima mejor, huyendo de un conflicto o, quizás, simplemente en busca de aventura.

Todas las personas de la Tierra somos descendientes de esas primeras personas migrantes. Todas y todos somos fruto de la migración. La migración es una realidad tan antigua como la humanidad.  La migración es inevitable. Por eso no hay vallas, muros, concertinas ni trabas administrativas que la puedan evitar.  

La migración quizás sea, además, la estrategia de reducción de la pobreza más antigua de la humanidad. Por ejemplo, migraron nuestros abuelos, abuelas, padres y madres, durante la guerra civil española en busca de seguridad, protección, alimento o empleo. Hoy continúan migrando personas sirias o de Sur Sudán, huyendo de un conflicto o, recientemente, personas en Mozambique, que han de dejar sus casas debido a una catástrofe natural.

La migración es también una estrategia muy antigua para buscar una vida mejor. Migraron nuestros abuelos y abuelas del campo a la ciudad, alguno de nosotros o nosotras hemos migrado a otros países en busca de nuevas y mejores oportunidades de aprendizaje, de trabajo. Muy probablemente nuestros hijos, hijas, sobrinos, sobrinas y nietos o nietas querrán migrar para descubrir un mundo que nos pertenece a todos.

La migración es inevitable porque todos somos migrantes.

La migración no es un problema, pero últimamente muchos se empeñan en que lo veamos así. De nosotros y nosotras depende cambiar esa perspectiva.  En Open Value Foundation  queremos contribuir a ese cambio. Por eso hemos decidido apoyar el movimiento de Hello Spain , y su labor para cambiar la narrativa de la mano de la organización porCausa , que ha abanderado este objetivo nada fácil de cambiar el discurso sobre la migración, de construir una nueva narrativa; sin combatir la existente, sin desmentir la existente, simplemente cambiando el marco de referencia, cambiando el color del cristal con que se mira.

Confiamos y creemos que el modelo que ha desarrollado la Fundación porCausa es y será de gran ayuda en este camino hacia una nueva narrativa migratoria. Y lo estamos probando. Hemos juntado a personas migrantes, periodistas, trabajadores sociales, fundaciones, políticos, empresarios, … diferentes personas interesadas e involucradas. Con opiniones, experiencias, historiales y orígenes diferentes. Les hemos invitado a participar en unos talleres para compartirles el modelo y hablar sobre la migración, para intercambiar experiencias y opiniones y construir, entre todas y todos, una nueva narrativa. Eso es lo que necesitamos. Juntarnos. Conocernos. Co-crear. Aprovecho para dar las gracias a todas las personas y organizaciones que han participado en los talleres. Gracias a su trabajo podemos compartir algunas de las ideas nuevas que se van perfilando en el camino hacia una nueva narrativa. En su nombre y el de Open Value Foundation  os comparto lo que hemos aprendido en los 2 talleres de narrativa en los que pusimos en práctica el modelo de porCausa.

Hemos aprendido que la migración es circulación de talento, que las ideas también viajan en patera, que los sueños no tienen fronteras, que los ciudadanos del mundo ayer fueron nuestros abuelos y abuelas, y mañana serán nuestros hijos/hijas y nietos/nietas; hemos aprendido que la rumba española está llena de tambores africanos, que la tortilla de patatas y la paella no existirían sin la migración; hoy estamos de este lado de la valla, pero mañana no sabemos de qué lado estarán nuestros nietos y nietas…, hemos aprendido que si queremos prosperidad, debemos abrazar y valorar la diversidad.

Con más apoyo y más personas involucradas podemos construir esto y mucho más. Podemos cambiar la narrativa. Os animo a que os unáis, que nos acompañéis en este camino hacia una nueva narrativa migratoria, construida entre todas y todos, para todas y todos. Y no olvidemos que, la vida misma empieza con una migración.

 

 

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